Nearshoring, el salvavidas coyuntural de la economía mexicana


La fortaleza de la economía mexicana está soportada en coincidencias. y una de ellas es el nearshoring, que abre la opción de generar miles de empleos formales.

Posiblemente, durante las últimas semanas has escuchado este término en diversos medios de comunicación y discursos oficiales. Consiste en que las grandes empresas reubican sus plantas de producción o instalaciones de suministro y logística lo más cerca posible a los principales mercados de consumo. 

Uno de los principales detonantes de esta tendencia es mitigar los efectos de la guerra comercial de Estados Unidos y China. Esto motiva a inversionistas chinos, taiwaneses, japoneses y surcoreanos a dejar sus baratos centros de producción en esa zona del mundo para trasladar y aperturar nuevas fábricas, centros de producción y distribución en México, principal socio comercial de Norteamérica. 

Otros factores que han provocaron y aceleraron este fenómeno son las fracturas que sufrieron las cadenas de proveeduría provocada por la pandemia de Covid-19, cuyos efectos cumplen ya tres años, así como la recesión económica mundial.

Según un reporte de Forbes, durante el año pasado un grupo de inversionistas de China, Taiwán, Japón y Corea del Sur sacaron 44 fábricas, líneas de producción y centros de distribución de Asia para trasladarlos e instalarlos en Monterrey, Saltillo, Ciudad de México, Tijuana, Ciudad Juárez y Guadalajara.

Esto ocurre en un escenario en el que la debilidad del Estado de Derecho, así como las polémicas en el cumplimiento de acuerdos comerciales y decisión del gobierno federal, han debilitado la confianza de grandes empresas extranjeras en nuestro país, al grado de que en la reciente reunión de presidentes de Canadá, Estados Unidos y México, el primero tuvo que interceder directamente por sus empresas ante los problemas que enfrentan.

Y de los conflictos que hay con el Gobierno norteamericano por la cancelación de contratos de energías limpias también hay severos precedentes.

Lo importante es que el nearshoring está evitando un mayor daño a la economía mexicana, lo que se suma al récord histórico de remesas que llegan a nuestro país.


Comentarios