En México hay, por lo menos, 4 millones de empresas familiares.
Aunque algunas no se reconozcan como tales y muchas operen en la informalidad, estas organizaciones se constituyen como una solución a la falta de empleo devenida del crecimiento exponencial de la población.
Pero como toda oportunidad, también las empresas familiares representan riesgos que, de no saber y querer enfrentarlos, pueden hacer la diferencia en la vida de la empresa.
La falta de planeación y de límites definidos a la actuación de los familiares, sobre todo cuando el capital lo ponen dos o más personas, son los principales retos.
La dirección, la visión y la administración de una empresa familiar implican también posibles puntos de conflicto, sobre todo por la prisa d tener dijo y poderlo gastar en las necesidades personales o familiares, y no en el crecimiento y consolidación del proyecto.
Y en el caso de que la empresa pueda sobrevivir más de tres años, otro punto que no se toma en cuenta y que también puede derivar en conflicto familiar, es el relativo a la transición de la dirección, a quién se hará cargo cuando el promotor inicial se retire.
Por lo anterior, en JP hemos diseñado un plan de desarrollo de empresas familiares que tiene como meta que tu proyecto no sólo sea una aventura, sino que permita consolidar una fuente de ingresos y empleos formales, y sea una opción relevante de ingresos para tu familia.
Escríbenos, platiquemos y construyamos la mejor ruta para que tu proyecto empresarial sea más exitoso.