Lecciones de las elecciones del 5 de junio

Antonio Jiménez Gómez 

Los resultados de las elecciones de doce entidades resultaron ser un reflejo de cómo se están moviendo los grupos políticos nacionales.
Aparentemente, el gran perdedor de la jornada del 5 de junio sería el PRI, debido a que perdió varios de sus considerados bastiones. Pero lo cierto es que esas derrotas en las urnas permitirían purificar en algo la estela de críticas que habían venido coronando los esfuerzos del tricolor por reposicionarse en el escenario nacional.
Llama la atención que en varios estados, la estrategia que funcionó fue la suma del agua y del aceite, de un PAN que lucha por resurgir y de un PRD mermado e incapaz de competir solo con posibilidades de ganar. Al final, esa alianza azul amarillo generó triunfos.
José Rosas Aispuro, ex priista, gana en Durango. Por primera vez el tricolor pierde esa entidad.
Pero más escandaloso es el resultado de Veracruz, Quintana Roo, Chihuahua y Tamaulipas, donde las voces se inclinan a señalar a los actuales gobernantes como responsables de la derrota de su partido.
Sinaloa y Oaxaca son recuperados por el PRI, que también gana sin problemas en Hidalgo, Tlaxcala y Zacatecas.
El PAN retiene Puebla y se queda con Aguascalientes.
Otro dato para no desdeñar es el juego que logró Morena en Veracruz. Aunque muchos no lo quieran acercar, el candidato a la gubernatura supo explotar el descontento social con un discurso populista y se acomoda en un tercer lugar.
También es de tomar en cuenta el segundo descalabro al hilo que sufre Miguel Mancera y la consolidación del grupo de Andrés López con su Morena, aunque llama la atención que siendo la capital del país, el porcentaje de participación no alcanzo siquiera el 40 por ciento, lo que resta legitimidad al triunfo. Pero al final, la victoria es la Victoria.
Hasta este momento, Manlio Fabip Beltrones, líder nacional del tricolor, asume una actitud reservada, casi parca. Aunque quiera analizar las razones de la derrota, política e institucionalmente, él es el responsable.
En el PRD, vendrán las peleas por adjudicarse los triunfos. La estrategia del presidente nacional del sol azteca funcionó, aún cuando inicialmente Los Chuchos se opusieron.
En el PAN ya se soban las manitas porque siento que lo ocurrido este domingo los acerca a Los Pinos. 
Ahora, falta ver cómo viene la lucha poselectoral.