La Agenda Pendiente: Comunicación Interna

Antonio Jiménez Gómez

Hace unos días tuve la oportunidad de interactuar virtualmente con especialistas en Comunicación Interna de varias entidades mexicanas y algunos residentes de varias ciudades latinoamericanas.

Fue gratificante dar cuenta de la existencia de una gran cantidad de profesionales que comparten un fervor ético por impulsar el conocimiento comunicacional como factor de desarrollo de las organizaciones empresariales.

Pero también fue interesante detectar que existe la preocupación sobre un desinterés promedio de la organización empresarial sobre el desarrollo de estrategias de comunicación para mejorar los procesos internos y, con ello, contribuir a garantizar el cumplimiento de la misión y las metas de la misma organización.

A pesar de estar en pleno siglo XXI y en la época de la digitalización y globalización, prevalecen organizaciones, tanto públicas como privadas, en las que se prefiere mantener esquemas de operación “tradicionales”.

Se parte de la creencia de que lo hecho de manera sistemática, rutinaria, durante años es bueno porque no genera problemas, porque se hace lo mínimo posible para garantizar la supervivencia de la organización.

Es ahí donde las generaciones no tan nuevas de especialistas en la comunicación, o quienes desarrollan los más recientes métodos administrativos y de desarrollo organizacional, se enfrentan a la realidad.

En el desarrollo profesional, he conocido gerentes de micros y pequeñas empresas que se resisten incluso a aprender a manejar una computadora, a pesar de que eso les implicaría ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo.

Por otra parte, hay quienes teniendo una visión más moderna de la organización, siguen viendo a la comunicación interna como un gasto más que una inversión.

Por otra parte, los conflictos que evolucionan de un día a otro en las sociedades en que se insertan las organizaciones empresariales, generan cambios en la cultura de la empresa que no son percibidos por los actores responsables de la dirección y se pierden oportunidades o se enfrentan daños a los procesos, que tampoco son percibidos como tales.

La sociedad actual vive al segundo. Y ello influye inevitablemente en la vida de los actores de la organización; en consecuencia, la incertidumbre y periodos de transicion en un Sistema Social influyen en la evolución de la misma organización, sin importar si es púbica o privada.

Los retos de la Comunicación Interna evolucionan, se complican y se segmentan al mismo ritmo en que la sociedad en que se inserta la organización cambia, crece y trata de asimilar las nuevas dinámicas que promueven sus actores.

El reto de la Agenda es que los responsables de ejercer la Comunicación Interna tengan la capacidad de prever, planear y desarrollar las acciones que permitan a las organizaciones enfrentar con éxito los escenarios sociales y consolidar al tiempo sus procesos internos, para así garantizar su desarrollo y la de sus propios actores.

Correo electrónico: ajimenez@jimenezperea.com