Esto implica que en México se trabaje mucho pero la productividad es poca, mientras que en otros países, las empresas toman en cuenta el indicador de nivel de servicio alcanzado para medir la productividad, según el informe Productividad: Gestión y Medición de la Fuerza Laboral, realizado entre más de 480 directivos.
La muestra es que el mexicano promedio trabaja 2,237 horas al año y el país ocupa el sitio 61 en competitividad, mientras en Chile se laboran 2,015 horas y tiene la posición 33, según datos de la OCDE.
Aumentar la productividad y ser competitivo requiere otras medidas, como conseguir a la persona con las habilidades necesarias para hacer un trabajo específico, estrategia desarrollada por la India.
La planificación de horarios de acuerdo a la disponibilidad de la persona y el rol que cumpla en el trabajo. Si hay una mejor administración de horarios, se aprovecha de 2% a 3% más a la fuerza laboral (los empleados), según estimaciones de Kronos.
Actuar con más rapidez y llevar un proceso puede mejorar 30% las ganancias en la empresa y aumentar la productividad.
En la presentación del estudio, los especialistas señalaron que llevar el control de situaciones tan básicas como porque se ausenta la gente del trabajo, no solo da herramientas para que la productividad no disminuya por esa situación, también se reduce 33% los tiempos extra de trabajo.